Líder es… quien inspira.
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Líder es… quien inspira."Si tus acciones inspiran a otros a soñar más,
aprender más, hacer más y ser más, entonces eres un líder" John Quincy
AdamsHay d...
10/01/2012
8/22/2012
8/20/2012
8/17/2012
LA FRUTABOMBA DE PANCHA
Hacía unos años que Pancha vivía en
las serranías del Macizo de Guamuaya; allí tenía un sitio donde cultivaba
frutabombas, guayaba y aguacates… Pero lo mejor que se daba en las tierras de
Pancha, eran las frutabombas; grandes, sanas y dulces como la miel. Tenían fama
esos frutos en toda la provincia y tanto era así, que todo el mundo en los
agromercados de la zona preguntaban en los puestos de frutas, ¿Hay frutabombas
de Pancha? ¿Pancha trajo frutabomba? Pero un día, alguien preguntó: ¿Hay
papayas de Pancha? ¿Pancha trajo papaya? Y dicen que desde entonces, nadie más
habló de frutabombas…
MÍRIAM.
8/06/2012
1/12/2012
8/29/2011
6/22/2011
6/03/2011
6/02/2011
5/09/2011
EL EMBAJADOR DE VIENTO
Cuando empecé a bajar los escalones lo vi, subía despacio, vestido impecablemente con un traje azul oscuro, de perfecto corte, camisa blanca, en la que resaltaba la elegante corbata a la moda, azul claro, con diminutas rayas de un azul más intenso. En la mano, un portafolios de piel.
Era un hombre de edad madura, usaba espejuelos y tenía todo el porte de un ejecutivo, o más aún, parecía un embajador. Quizás listo para entregar, en el más solemne protocolo, sus cartas credenciales.
Nos cruzamos en la escalera, y él, en un sutil susurro casi al oído, me decía, mientras abría discretamente el portafolio y me mostraba el contenido… —Chicharrones de viento, vendo chicharrones de viento…
MÍRIAM
Cuando empecé a bajar los escalones lo vi, subía despacio, vestido impecablemente con un traje azul oscuro, de perfecto corte, camisa blanca, en la que resaltaba la elegante corbata a la moda, azul claro, con diminutas rayas de un azul más intenso. En la mano, un portafolios de piel.
Era un hombre de edad madura, usaba espejuelos y tenía todo el porte de un ejecutivo, o más aún, parecía un embajador. Quizás listo para entregar, en el más solemne protocolo, sus cartas credenciales.
Nos cruzamos en la escalera, y él, en un sutil susurro casi al oído, me decía, mientras abría discretamente el portafolio y me mostraba el contenido… —Chicharrones de viento, vendo chicharrones de viento…
MÍRIAM
3/31/2011
1/06/2011
12/01/2010
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